martes, 8 de julio de 2014

#Microcuento II

Cada día tengo más claro que
tengo muy claro que
quiero que tengas muy claro que
quererte es lo único que tengo claro,
¿y qué?
P.D: a lo Mónica Carrillo.

lunes, 23 de junio de 2014

"Marcas que hacen cicatriz"

¿Cómo no ibas a enamorarte de ella? ¿Cómo no ibas a hacer lo que fuera por intentar salvarla, o por intentar que te quisiera? ¿Y cómo no ibas a quererla? ¿Has sentido ese frío de cuando se marcha? ¿Y ese nosequé de cuando caminas hacia ella sabiendo que vas a abrazar sus curvas? Y luego rozas su piel, de madera, suave, lisa y fina. Y luego ves el amanecer posado sobre sus huellas. Y quieres cantarle una canción, pero ella termina embaucándote a ti. Cómo no vas a quererla, a querer verla sonreír con su boca, siempre abierta; a querer verla brillar al trasluz del sol que se cuela por la ventana y acaricia su espalda, que parpadea. El tono crema de su tez, sus ojos color miel, su torso puro de barro. Su voz de diferentes colores. La presencia que impone, la ausencia que deja. La tristeza de cuando tú no sabes qué decir ni ella qué responder. Y ella siempre tiene algo que decir, siempre una frase perfecta. La paz de abrazarla cuando está callada, el sostén de cuando acompaña en las horas más amargas, la alegría de cuando da vida al discurso de una buena racha. Ella es la que construye la banda sonora de mi vida, la canción con la que me despierto y la que me acuesto. Y cuando me seco nunca se da por vencida. Siempre cree en todo lo que yo digo, en todo lo que yo escribo, y le pone melodía. Hasta cansada y llena de hastío, cuando la veo sobre mi cama, tendida esperando que la roce, y a mí me sangran las manos y la voz de tanto amarla, aún sin ganas me mira a la cara cuando me tumbo junto a ella, sin apenas rozarla, y sabe acompañarme. Amoldada y perfectamente encajada a mis brazos cuando lloro. ¿Y cuándo se enfada? No sabes cómo decírselo. Tiene mal humor, y cuando estalla es mejor impedir que grite. Pero en seguida se afina de nuevo. Cómo puede transmitir tanta paz un cuerpo tan rígido. Cómo puede arropar tanto un cuerpo frío como el hielo. Y en el suelo, en la cama, en la silla…cualquier lugar es bueno, para amarla. Siempre tiene hueco para mí, sé que me espera, a cualquier hora. Y cuando la dejo abandonada…me perdona. Aún cuando me voy con otras. Aún cuando pierdo el tiempo en otras cosas. Ella me espera. Paciente y sosegada, casi como si estuviera muerta. Pero no, yo sé que no lo está. Está tan viva como mi voz, partida, de tanto amar el son de sus seis cuerdas enfurecidas.



miércoles, 18 de junio de 2014

"Cuanto más dura es la pena, más cargado viene el ron"

Llegó el verano y me hiciste
un nudo de plata en la garganta,
un atardecer de miradas
y en el estómago
mariposas.
Llegó el verano y me enredaste,
y me clavaste los ojos en la nuca y en el alma.
Creerás que no me doy cuenta,
pero siento viajar tus ojos
hasta sin girar la cabeza.
Torbellino de alcohol y suerte,
a mi juicio eres impasible,
imposible, quiero decir, imbatible
en tu desesperado intento de tenerme.
Me quieres cuando quieres,
cuando bebes no me quieres,
cuando quieres me bebes,
cuando quieres, me quieres,
si bebes.
Pero llegó el verano y dijiste que no.
Y a veces pienso que soy ese alcohol que hoy te domina,
y que algún día
tus heridas de dentro sanarán,
y ya no necesitarás
beberme para dejar de sangrar.
Y no sé qué será de mí.
Porque ojalá yo fuese para ti tan adictiva...

lunes, 21 de abril de 2014

“Me estoy preguntando si te quedarás”

Te has despertado, y me has pillado mirándote. Me has clavado los ojos, y yo casi me desmayo en una sobredosis de adrenalina al ver tu sonrisa escondiéndose bajo la almohada. Luego te levantas y te dejas caer sobre mí, y me abrazas, y parece que hasta vuelves a dormirte escondida en mi cuello. Y yo te acaricio, y miro al techo, y me pregunto si se puede ser más afortunada en la vida que viendo despertar al trocito de cielo aún sin contaminar que se acomoda en tu pecho. Entonces cierro los ojos y pido que se pare el tiempo para siempre. Y entonces me despiertas, risueña: -¡buenos días, mamá!-

jueves, 17 de abril de 2014

“Demasiados asientos vacíos para un vuelo low cost”


No sé si será el calor, el sueño, la prisa o las ganas. Supongo que todo eso ocupa la inmensidad de este avión: el calor, el sueño, la prisa, las ganas....y tú. Tu ausencia, quiero decir. Estás tardando en entrar, y el avión empieza a despegar. Supongo que no vas a venir. Y supongo que son demasiadas suposiciones para una luna de miel recién comenzada. Todo son suposiciones, menos lo que pasó. Dijiste que no, eso es todo.

“Acuérdate de mí cuando me olvides”


Cuando hayas olvidado todo lo que solía decirte, cuando ya no te acuerdes del sabor de la primavera sobre mis párpados, cuando recorras todos nuestros rincones y ya no tengan nuestro nombre grabado. Cuando tu piel se erice con otros labios, cuando el invierno venga más frío porque ya no te abrazo, cuando te claven los ojos y no sean naufragio.  Entonces seguirás creyendo que me has olvidado, y entonces, solo entonces, me recordarás.

sábado, 5 de abril de 2014

Tic Tac

No quisiste esperar a que se disculpase, y ella aceptó la condición de quien no tiene una segunda oportunidad. Pongamos que acudió y tú ya no estabas. Pongamos que iba a clavarte los ojos con esa intensidad solo propia de su persona, y a quererte para siempre. Pongamos que solo puso a prueba si tu espera era tan ansiada como la suya, tanto que no importaría esperar un poco más. Pongamos que acudió, con estrellas en la mirada y la sonrisa en cuarto creciente. Solo son suposiciones, pero tú ya no estabas. Y es que la felicidad es impuntual, y tú un impaciente.