Poesía. Para la libertad, para el invierno y para la inmensa minoría que quiera entenderlo.
lunes, 14 de octubre de 2019
lunes, 7 de octubre de 2019
Epitafio
lunes, 23 de septiembre de 2019
Concordia
Hay cosas que
no tienen solución.
Por ejemplo:
las palabras que dijimos,
también lo que callamos
en aquella discusión,
los recuerdos que hicimos
hace algunos años,
haber dicho que no
justo antes de saltar.
Pero aún hay cosas que sí
podemos arreglar:
tu corazón,
esta herida abierta,
la distancia que hemos construido,
los momentos que vendrán,
las palabras que aún nos quedan por decir.
viernes, 17 de mayo de 2019
Cuando te olvide
se olvide también ella de mí.
Estoy a un paso de soltarte
y tengo pánico al vacío
que sé que jamás volveré a llenar,
si no es de ti.
Tengo miedo al dolor,
a no encontrar otros ojos
que me roben el aliento,
a beber de otra tormenta
que no me dé la calma,
a no verte detrás
de todo lo que busco.
La vida eres tú.
La mía, por lo menos.
Quizá nunca haya estado tan bien,
pero te recuerdo sonriendo
y echo de menos hasta las distancias
Solo eran la pista de aterrizaje
para volver a querernos.
Esta vez va en serio:
voy a soltarte.
No es que quiera hacerlo,
es que no hallo otra forma
Estoy a punto de hacerlo:
voy a olvidarte.
No sé cómo,
tampoco sé si el amor
podrá llegar a perdonármelo.
Pero sea como sea,
no me arrepiento.
que con este amor
me basta y me sobra
para seguir viviendo.
Quererte ha sido lo mejor
que he hecho en mi vida,
también por mí misma.
Sé que te he querido,
y sé que lo he hecho bien.
Olvidarte va a ser,
con diferencia,
la peor decisión de todas.
Pero esta me la debo.
Estoy aprendiendo a desquererte,
escribiendo un libro nuevo
en el que no apareces.
Y terminaría este poema
de no ser por ese miedo.
Es que te he llamado poesía,
tantas veces,
que me aterra pensar
que quizá ella
termine de olvidarse de mí también
cuando yo te olvide.
miércoles, 20 de febrero de 2019
Microcuento XX
De tanto que te quiero,
te odio,
de tanto que me hieres,
me duelo,
de tanto buscarme,
me olvidas
y de tanto esperarte,
te niego.
martes, 11 de diciembre de 2018
Tendré que inventarla
Si no existe,
tendré que inventarla.
Hallar la forma
de transformarte en recuerdo
a través de la palabra.
Tendré que recorrer
los andamios de la lengua,
el laberinto de los verbos,
el remolino de la gramática,
para alcanzarla.
Sin sucumbir al desencanto,
al desaliento
o a la simplicidad de acomplejarla
con imágenes vacías ya creadas,
con incendios que no se apaguen con besos.
Viajaré hasta el país de la metáfora,
iré a buscarla
a bares y hoteles
y ciudades sin paz,
entre multitudes de letras
y expresiones malgastadas.
La encontraré, tal vez,
mirando a la noche germinar
mientras el sol,
como un murmullo sin voz,
se consume incendiando el mar.
Y allí estará,
esperándome también,
la frase adecuada.
La oración exacta
que llegue a curarte
de aquel dolor,
y te haga volver.