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jueves, 2 de enero de 2014

Sin tú querer, ni yo quererlo.

Si yo hubiera o hubiese,
tú estarías.
Y yo querría, quisiese
que te quedaras. Te quedarías.
¿Pero fue, y no pudimos?
¿Pero fue, y no quisimos?
Pero fue, y fuimos.
Pero yo sigo.
Y quiero querer y quiero
que tú quieras. Y quieres.
Porque no es lo mismo querer
que quererte.
Y si tú quisieras o quisieses
permanecer; permaneciese.
Si tú me quisieras o quisieses,
si tú quisieras, y quieres
ser, porque fuimos;
seamos, porque somos
y seremos.
Ahora, antes y siempre.
Porque aún hay tiempo,
aún espacio.
Porque aún me quieres, y aún te quiero.
Y aún quisiéramos, y queremos. Ambos.
Y por eso sigo, seguimos, seguiremos.
Por eso escribo, te escribo.
Por eso creo, creemos.
Por eso todo tiene sentido:
porque aún me quieres, y te quiero.
P.D: Bienvenido 2014. Otro año más al lado de los míos. Es para ellos. Gracias por tanto.

"Te quiero.
Ya sé que termino igual
todos los mensajes
pero es que me da pánico que se te olvide.
Que entre distancias y cosas nuevas
crezca una pregunta en tu estómago.
Que un día te tomes un café en a saber dónde
y dudes.
No hay nada más peligroso
ni humano
que una duda.
Así que solo estoy tomando mis medidas."
Escandar Algeet.

jueves, 28 de marzo de 2013

Golpe a golpe, verso a verso

SEMANA SANTA

Venían a por tu risa
aquellos encapuchados,
un beso en la mejilla
selló tus párpados cerrados.

Que vienen, que vienen, vienen
a por tus clavos oxidados.

Venían por tu inocencia,
por la verdad de tus labios.
Te llevaron cual delincuente,
de manos y pies atado.

Que llegan, que llegan, llegan,
ya puedo oír sus pasos.

Estábamos durmiendo en el huerto,
sus violentas miradas nos despertaron.
La tentación nos cerraba los ojos,
no pudimos permanecer velando.

Que vienen, que vienen, vienen
a por tu corazón quebrantado.

El huerto de los olivos
ya grita, encolerizado,
se llevan la Salvación
acusada de ser naufragio.

Que llegan, que llegan, llegan
a burlarse de tus milagros.

Ya resbala la sangre
por las llagas de tu costado.
Tu mirada perdida,
mi corazón desesperado.

Y vuelven, que vuelven, vuelven
a por tus fieles y amados.

Ya se oscurece el cielo,
ya llora Dios, avergonzado,
la Esperanza ha muerto,
nosotros la hemos matado.

P.D: a lo Lorca.