jueves, 20 de noviembre de 2014

Queridos lectores:

No sé muy bien ni cómo, ni cuántos sois; aunque lo cierto es que si las estadísticas de esta web son correctas, sois muchos, muchísimos más a los que jamás habría pensado aspirar nunca y de muy distintas partes del mundo, así que lo primero que quiero es daros la bienvenida que nunca os he dado: Bienvenidos a todos, de corazón, y gracias por pasaros por aquí de vez en cuando. Comencé el blog "presentándome: escribiendo", como dice mi primera entrada, y creo que nunca me he referido a vosotros, por eso creo que ya era hora de hacerlo, al menos por esas casi 4000 visitas que estoy a punto de alcanzar. Gracias de verdad. Para muchos puede sonar muy poco, pero para mí es una cifra enorme, porque como decía, es mucho más de lo que jamás había pensado que iba a conseguir.

Además de todo esto, os escribo para deciros que sí, que esto sigue siendo A la inmensa minoría que quiera entenderlo; y que yo sigo siendo yo, Laura, la que se dirige a vosotros a través de esas palabras, que de vez en cuando me gusta llamar poesía. La cuestión es que he decidido remodelar un poquito el blog, innovar, añadir cosas nuevas, renovarme...etcétera, etcétera; simplemente pues porque, como la vida misma, las cosas cambian, y esto también tenía que evolucionar y dejar un poco de lado la sobriedad y oscuridad habitual. Creo que tras muchos cambios y pruebas, he dado con el modelo que me convence del todo y me identifica, y escribo esto para compartirlo con todos vosotros y pediros que me comentéis qué os parece, si os gusta, si no, si preferíais el anterior...etcétera.

La esencia del blog creo que se mantiene, o eso he intentado (de no ser así, ¡comunicádmelo sin falta, por favor!). Como con todo en la vida, hay que ceder a los cambios y las innovaciones, pero sin perderse nunca a uno mismo. Somos lo más importante que tenemos, porque somos los que vamos a acompañarnos el resto de nuestra vida. Lo demás es igual de importante, pero menos estable. El blog, para ser sincera, ha evolucionado conmigo misma, y muy probablemente lo que veáis hoy sea lo que yo soy ahora mismo, y lo que quiero seguir siendo siempre, y si no siempre, mucho tiempo. Soy la misma, pero nueva; con más luz, otra mirada y otra expresión, con cosas nuevas, con una mente más abierta... pero sigo siendo yo. Así que, como decía al principio, bienvenidos, porque me hace mucha ilusión poder compartirlo, compartir este cambio y mi cambio con vosotros; porque aquí dejo una parte muy importante, si no la más importante de mí, que son mis palabras y, en ellas, mis sentimientos, mi yo. Lo que me gusta del nuevo modelo es que he introducido el azul en la estética de la web, y es un color muy especial para mí, por eso lo he elegido como color principal. Azul es el cielo, el mar y las olas, las miradas, los ojos, el amor...y azul soy yo, y es mi color favorito en la gran mayoría de sus derivaciones. Espero que os guste, porque a mí me encanta el toque que le da.

Por último comentaros que en una de las herramientas que podéis ver que he añadido en la parte derecha  de la web (bajando un poco), se encuentra una sucesión de iconos de redes sociales. Son las mías, en las que podéis encontrarme con solo hacer click. Os invito a ello, al mismo tiempo que os recuerdo que podéis comentar lo que queráis por aquí, y que también podéis compartir cualquier entrada a través de otra extensión añadida un poco más abajo de la de redes sociales.

Muchísimas gracias de nuevo por todo, por tanto, y ¡espero que vayamos creciendo, en lectores, pero (y) sobre todo como personas!

Un abrazo,
Laura.

martes, 18 de noviembre de 2014

Las palabras se las lleva el tiempo

El invierno ha llegado
para instalarse
de forma definitiva
como puñales en mi cuerpo.

El frío se clava igual
que el silencio de tu mirada,
que tus palabras en flecha
queriendo rimar a la fuerza
contra mi pecho.

Pero no,
no me atraviesan.
Simplemente...se quedan dentro.

Y me parten la voz,
y me paralizan,
y me desgastan la piel
y la vida
con su reverberante eco.

Y yo
solo tengo miedo.
Miedo de que mi fuego no las derrita,
de que el olvido que las olvida
se olvide de olvidarlas a tiempo.

lunes, 17 de noviembre de 2014

martes, 12 de agosto de 2014

#Microcuento IV

Hay palabras
que se las lleva el viento
y palabras
que el viento clava
cada vez más.

lunes, 28 de julio de 2014

Siendo

Te recuerdo
tal y como eras
el último verano
antes de este y del otro,
del anterior
y del pasado.

Eras oruga,
cuya piel es suave
pero muerde.

Eras ola,
que rápido viene
y pronto se va.

Eras el resplandor de la nieve,
que a la vez enfría y quema, inerte.

Eras el límite de un vaso
aún sin rebosar.

Eras la flor escondida,
el fuego encendido
y todo lo que a su paso se lleva.

Tenías en la boca un beso,
el corazón fugitivo
y en tu sonrisa una luna llena.

Llevabas en la mirada un nido
y en tu voz un canto
de amor y primavera.

Yo habría dado por curarte
mucho más de lo que tu amor quiso:
mis acordes, mis letras,
mi corazón, mi compromiso
y una vida, y media.

Eras, eras.
Mía
la tristeza
de cuando te ibas.
Esa que aún dejas.

Porque aún eres,
porque aún llenas
y aún hieres,
pero aún dejas
que te quiera,
y tú me quieres.

martes, 8 de julio de 2014

#Microcuento II

Cada día tengo más claro que
tengo muy claro que
quiero que tengas muy claro que
quererte es lo único que tengo claro,
¿y qué?
P.D: a lo Mónica Carrillo.